viernes, 29 de mayo de 2009

El PPD que yo creo (Mensaje del 30 de mayo 09)

Compatriota, muy buenos días.

Gracias nuevamente por tu audiencia.

Esta semana, quiero compartir contigo algunas reflexiones sobre mi visión de lo que ha sido y debe ser el futuro de nuestro querido Partido Popular Democrático. Quiero hablarte de ese instrumento que se creó para la gente de carne y hueso, y que lucha hoy, por un espacio incierto en el futuro de nuestro pueblo.

Hoy no quiero hablarte ni de Muñoz, ni de Géigel Polanco, ni la generación del 40 que construyó con aciertos y desaciertos la patria que vivimos hoy. Puede ser que algún otro compañero domine mejor esos temas que yo y le interese debatir hechos de hace 50 o 60 años y se entretenga en las victorias y glorias del pasado.

Quiero hablarte de un poco de mi abuelo, Ramón Tirado. Abuelo era un cortador de caña. Le gustaba tanto, que hasta se la bebía el jugo de la caña. Mi abuelo tal vez llegó al tercer grado con grandes dificultades. Era el mayor de una familia numerosa, por lo que trabajó desde temprano en su vida, hasta su muerte, incluso vendiendo billetes de lotería en la plaza pública de Patillas. Con mucho esfuerzo y sacrificio hecho pa’lante , junto a mi abuela Carmen, su propia numerosa familia.

Don Ramón fue fundador del Partido Popular, obviamente luego de haber recorrido el espectro político de la época. Abuelo siempre me hablaba de política, especialmente cuando comencé a activarme en la Juventud Universitaria Autonomista y eventualmente presidí la Juventud Nacional del PPD. Abuelo me decía: “Cirilito recuerda: siempre ten cuidado con los republicanos que son los colmillús de siempre…”, entre otras cosas que hoy no puedo repetir en público.

Esta era la forma de abuelo decirme, que los Populares eran diferentes al los PNP’s, los republicanos de nuestra época. Esa manera sencilla de decirme esto, es más vigente hoy que nunca antes en nuestra historia reciente. Por eso es que nunca… nunca le he faltado a mi partido, las veces que me ha necesitado. Siempre le he dicho que si, en las buenas y en las malas, para hacerle frente a los enemigos de Puerto Rico. Siempre he estado disponible para la base de mi partido.

Los “colmillús” de hoy impulsan la privatización en el gobierno, el ataque a nuestros recursos naturales, la entrega a los grandes intereses, el desmantelamiento de las leyes laborales y la eliminación de los derechos de los trabajadores, no tan solo en el sector público, si no que también el sector privado. Pretenden destruir el patrimonio cultural de nuestro país y dejar desprovistas a nuestra comunidades de escasos recursos.

Ese grupo, quiere también despojarnos de nuestra identidad como pueblo. Quieren arrebatarnos de nuestra nacionalidad puertorriqueña y diluirla en la nación americana. No se sienten orgullosos de nuestro himno ni de nuestra bandera. Se les hace difícil los sacrificios de verdad por los valores que nos unen como pueblo.

Es por eso, que gracias a las lecciones de mi abuelo Ramón Tirado, nace de mi corazón y no de mi conveniencia personal, mi gran convicción de que mi Partido Popular no puede, bajo ninguna circunstancia, convertirse en una copia barata del PNP. Ni mucho menos ser un partido “estadista lite”. Es por eso que mi lucha, nuestra lucha, es por el corazón y el futuro del Partido Popular.

El Partido Popular tiene que aliarse de frente y sin miedo, con el liderato obrero y los trabajadores del país. Tiene que hacerle frente, sin ataduras, a los grandes intereses que pretenden seguir ahogando a nuestro pueblo, con tal de ellos mantenerse a flote. El PPD tiene que ser el partido de la reforma contributiva de verdad, más justa para la clase media y romper con los embelecos que produjeron la ley de incentivos industriales, que nos cuesta millones de dólares y no crea empleos para nuestra gente, y los que pretenden cambiar la Ley de Cierre.

No puede ser el Partido Popular, el partido complaciente y dispuesto a llegar a acomodos razonables con el liderato PNP, a cambio de los principios que nos dieron vida. Tenemos que ser un partido vivo y activo en las luchas sociales de nuestro pueblo, como lo hizo Ramón Tirado, cuando se unió al Movimiento Popular Democrático del 40.

Tenemos que ser, nuevamente, la casa grande de los que defendemos la nación puertorriqueña, que no estamos dispuestos a regresar al pasado y que estamos listos para enfrentar el futuro con dignidad. Hay que retomar el espíritu combativo que nos enseñó que la patria: ni se rinde ni se vende, la patria se defiende.

Que Dios te bendiga y que pases un buen día.

Por Radio Isla 1320 AM San Juan y su cadena.

1 comentario:

Ezekiel dijo...

El Partido Popular esta en una encrucijada. Tiene que escoger entre la "Estadidad Asociada" que busca Hernandez Mayoral y El Estado Soberano Asociado que buscamos otros.

Bajo la Estadidad Asociada, el desarrollo y el bienestar de los puertorriqueños dependera de las ayudas y las politicas economicas que vengan de Washington.

Bajo el Estado Soberano Asociado, dependeremos de nosotros mismos y de nuestra capacidad y nuestra solidaridad como pueblo.

Bajo la Estadidad Asociada la soberania esta en Washington. Bajo el Estado Soberano Asociado la soberania nacional de Puerto Rico esta en el pueblo de Puerto Rico.

Bajo la Estadidad Asociada los puertorriqueños somos un grupo etnico, una etnia mas de las muchas que componen a los Estados Unidos. Bajo esta vision multiculturalistas cada cual puede acogerse a la etnia que quiera siempre y cuando reconozca y ceda la soberania final al gobierno central federal.

Bajo el Estado Soberano Asociado Puerto Rico es un pais, una nacion, un ente colectivo con identidad, conciencia y soberania propia que, por razones afectivas y practicas escoge mantener una relacion estrecha con la Union Estadounidense, pero retiene para si la titularidad de la soberania nacional y la inmensa mayoria de las funciones gubernamentales.

En fin, estimado Senador, el Partido Popular tiene que escoger. Tiene que definirse. Por mi parte seguire el camino soberanista.

Ezequiel Gonzalez
www.soberaniapopular.com
ezekielpr@gmail.com